viernes, 28 de diciembre de 2018

Incorrectos insurrectos. (I) Hablando en plata

Con esta nueva etiqueta de INCORRECTOS INSURRECTOS me propongo ir escribiendo mi testamento político-ideológico (ahí es nada), seguro de que no le importará a nadie; pero también convencido de que, si ahora no escribo sobre todo lo que me importa / no me importa, no descansaré en paz en el círculo del infierno (el Sexto) que el Dante  ha reservado en su Commedia para que podamos reunirnos los herejes.
Hoy la insurgencia va por el tabú lingüístico. Reivindico el uso de palabras como “maricón” y sus derivados “mariquita”, “mariconazo” (tan entrañable en su matiz cariñoso), “mariconzón” (que tanto le gustaba a Fidel); “ puta “ (putón verbenero) , “tortillera”, “solterón  -a”, “negro  -a”.  Para qué seguir…
A propósito de “negro”: he asistido hace unos días a la presentación y proyección en Casa de América del documental  Gente de pelo duro, de Toni Romero y Fátima Osia, negros los dos. Fue una sesión  rica en sugerencias, no solo por la excelencia  del documental, sino por la naturalidad con que el público y los participantes en el coloquio se enfrentaban al término “negro, -a”, sin buscar ridículos subterfugios eufemísticos ni atajos; y menos, una excusa para justificar  insultos racistas contra quienes somos más o menos “blanquitos peste a leche”.

Exijo no ser contemplado como troglodita y viejuno cuando afirme que el mejor título para la obra de Fernando de Rojas es la que encabeza la edición de Alcalá de Henares (1569): Libro de Calisto y Melibea y de la puta vieja Celestina; o que El maricón de la tía Gila, de Francisco de Goya, es más que “una obra sobre la diferencia”, como se la ha calificado no hace mucho  para convertirla  en aceptable en estos tiempos de obscena pacatería; o que Pilar Millán Astray, hermana del fundador de la Legión y de Radio Nacional de España (se lo juro), me hizo reír en su día con una obrita que llevaba por título el incorrecto de La tonta del bote, interpretada en el cine (1970) por  María de los Ángeles López Segovia (más conocida como Lina Morgan, la cómica más tonta de todas las tontas); o que La solterona me parece una buena traducción para The old maid (The fifties) de Edith Wharton.

Cocina en miniatura, micromachismo, heteropatriarcado, técnico en eliminación de residuos sólidos, alumnxs, catalanas y catalanes…  ¡mandangas! Todo este lenguaje impostado solo sirve para que algunos y muchas adquieran en los medios la relevancia que nunca habrían obtenido con su cuota de mediocridad, más algún que otro sueldo suculento.

Pero ¡cuidado!, esta reivindicación no impide que proclame mi respeto por todos los hombres y mujeres que están  siendo marcados con el hierro amable del eufemismo por los mayorales de lo políticamente correcto; siempre que no se dediquen a levantar la bandera de la diferencia en beneficio propio o de sus padrinos o madrinas. Que banderas, ya sobran.

viernes, 31 de agosto de 2018

Premio LIBER 2018 para la más grande

Almudena Grandes, premio Líber al autor hispanoamericano más destacado

El premio reconoce la capacidad de la autora para “crear una obra literaria centrada en la mujer y en la historia reciente de España”


Hasta aquí, el titular y la entradilla (El País, 31 de agosto de 2018, el periódico de Almudena).

Me llega un wasap indignado por lo que se trasluce detrás de la concesión del premio otorgado por la Junta Directiva de la Asociación de Gremios de Editores de España. Corrijo y añado: 1.-No es el Instituto Cervantes la entidad que concede el premio (faltaría más). Así que nada que sospechar del nepotismo del marido. 2. Sí sería curioso investigar qué ha movido en realidad al "cojogremio" (Caldeandrín Ediciones no está en ninguna de sus asociaciones) para la concesión del premio a la autora de ´Las edades de Lulú´ (la mejor de sus novelas "centrada en la mujer", ¿o no?). 3. Hay un tufillo de querer arrimarse al poder, cuanto más cerca mejor: Cojogremio -- Instituto Cervantes -- Ministerio de Cultura  -- Gobierno (Guerra Civil, Memoria Histórica, Mujeres al poder, etc.) -- Negocio. 3. Echo en falta un poco de pudor por parte de los Gremios, que han elegido apostar a caballo ganador: ¿se imaginan el premio concedido a un escritor (sexo H) "por crear una obra literaria centrada en el varón"?
Pues eso. ¡Qué hartazgo!

viernes, 13 de julio de 2018

Lenguaje inclusivo, ¡ni hablar!


Se lo advierto: no practicaré el uso del lenguaje inclusivo en mi discurso hablado y menos en el escrito, por mucho que las ministras (también algún ministro) me lo quieran imponer bajo la amenaza de pasar a formar parte de su lista de “machirulos”. Mi condición de filólogo (poco relevante, lo sé, no ocupo ni ocuparé jamás un sillón en la Real Academia Española) me lo impide. Aprendí que el masculino en las lenguas del tronco indoeuropeo es abarcador de los dos géneros: el masculino y el femenino: “homo sapiens”, “el hombre y su circunstancia”, “el hombre de Neandertal”, “el artista del año”, “los incas”, “los miserables”, “los ricos”, “los catalanistas”, “los católicos”, etc.

Me pasa lo contrario que a muchas: que si empleo el –os, -as  (los incas y las incas, los ricos y las ricas, los y las periodistas) no puedo evitar en mi mente un sentimiento de “inclusión” condescendiente, en plan “bueno, vale sí, también ellas” que me sobresalta por el sema de patriarcalismo, que es justo lo que ellas, las legisladoras del neo lenguaje pretenden evitar: justo al revés.
Me temo que es demasiado tarde para mi reeducación, señora. Repaso cuanto he escrito con ánimo de corregirme y proceder a raspar con piedra pómez  mi escritura de palimpsesto, y no me sale, lo siento.

Así que si la RAE cae en la tontería de atender las demandas de ellas y de ellos (¿ven?: aquí sí que hay que “incluir”, porque hay lindos en ambos bandos), si las atienden, decía, tampoco pasará gran cosa: seguiré practicando mi español patriarcal, fiel a lo que aprendí en Nebrija, Rafael Lapesa, Dámaso Alonso, Fernández Ramírez y en la lectura de mis clásicos, desde al Arcipreste hasta Irazoky. Allá cuentas con quienes estén dispuestos a pasar a la posteridad por su ridiculez. No los acompañaré.

jueves, 17 de mayo de 2018

Teoría de Pradosegar / Cráneo de Ávila

Carta a mis parientes de Reus

Queridos:

Estos días de asedio de los medios empeñados en acongojarnos con noticias sobre lo que pasa en la Cataluña política, no en la otra, no puedo dejar de pensar en vosotros, los que tuvisteis el arranque de levantar la casa de Pradosegar en los años 50 buscando bienestar y mejor futuro. Es evidente que vuestros padres acertaron en la decisión. Siempre estarán en mi recuerdo las tardes en la cocina de vuestra casa quemando unos ramos para arreglar las patatas, o los juegos en el sobrado cuando encofrábamos a la más pequeña en un arca, hasta que la madre la rescataba. Y pienso en qué podéis estar sintiendo cuando leéis o escucháis a vuestro presidente expresar las más gruesas barbaridades sobre los “españoles” que, como vosotros, han invadido el Principado impidiendo con su cultura extranjera que se convirtiera en república.
En el rosario de insultos racistas y xenófobos, que me gustaría ver guardado en la caja de los malos recuerdos un día, sobresale esta perla del racista Daniel Cardona “català exemplar”, a quien ha homenajeado vuestro presidente y con el cual se solidariza: “Un cráneo de Ávila no será nunca como uno de la plana de Vic. La antropología habla más elocuentemente que un cañón del 42”.


Siento una profunda vergüenza por esta prueba de falta de inteligencia y por la exhibición de miseria moral que abunda en los discursos del nacionalismo extremo, que ahora encabeza vuestro presidente. Lo del cráneo es lo de menos, teniendo en cuenta que uno es de Ávila y eso ya no tiene solución. Lo que me pregunto y os pregunto, queridos, es si habréis notado a estas alturas algún desarrollo craneal en estos años, que os haga albergar la esperanza de igualaros con los de Vic. Seguro que no, que aborrecéis como yo estas gilipolleces y seguís diciendo medio en broma  aquello de “Reus-París-Londres” para mostrar el orgullo que os inspira vuestra patria de adopción; igual que nosotros decimos aquí “Ávila del Rey”, aunque algunos nos confesemos republicanos. Si venís este verano, podremos hablar de cráneos, paro siempre entre risas. Prohibido hablar en serio.

Un abrazo de vuestro Cráneo de Ávila.