martes, 13 de abril de 2010

Vivíamos en un palacio / 1. Aquella tarde de finales del verano


Aquella tarde de finales del verano de 1950, nos metieron en un autobús que salió de la Plazuela de la Fruta, subieron las maletas a la baca y enfilamos la carretera de Arenas. Cruzamos Menga y El Pico, descendimos por las Cinco Villas entre mareos y ruidos del motor renqueante y, a eso de las siete, estábamos entrando por la pérgola emparrada del palacio. Era la primera vez que veía uvas colgando de los sarmientos. Arenas era un coro estridente de chicharras camufladas en la espesura de los olivos, los granados y los pinos. Los curillas llegábamos arrastrando nuestra maleta y el paquete con la comida. Nos habían confeccionado una sotana en "Castor", el sastre del clero que tenía la tienda en José Tomé. "Cuídala mucho, hijo, que ha costada cara", recomendaban las madres. Mamá estaba practicando por entonces corte y confección por correspondencia y se había empeñado en ahorrarse la factura del sastre. Había que sacarle partido a la matrícula; así que compró una tela con poco apresto y armó, como Dios le dio a entender, una especie de hábito con treinta botones que mostraba querencia a pingar hacia dentro en los bajos. A la hora del paseo, en la revista, siempre me parecía ver la mirada inquisidora de don Celedonio preguntándose: "¿De dónde habrán sacado el paño?". Aquella noche de la llegada al palacio, fue la primera de mi vida en que Mamá no me besó antes de dormir. Me vi depositado en una cama, dentro de un dormitorio corrido, junto a otros veinte niños llegados de la ciudad y de los pueblos. Estábamos agotados por el trajín del viaje y el acomodo, y nos dormimos enseguida. Antes se oyeron algunos sollozos.

2 comentarios:

jmrwinthuysen dijo...

Oye, que esto es ¡pero que muy bueno! Veo arriba que se trata de la primera entrega de una serie. El modo en que respira el texto me inspira la creencia de que serán muchas las páginas que recorrerá el niño seminarista (y nosotros con él). Has encontrado la veta y vas a gusto. Eso se ve enseguida. Enhorabuena.

trasgu dijo...

Excelente blog, paisano!

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