domingo, 23 de octubre de 2011

Imágenes obscenas

La semana que hoy termina nos deja dos instantáneas para el álbum de IMÁGENES OBSCENAS.

Primera.- Los despojos de Gadafi exhibidos como si se tratara de un antílope abatido en la cacería. Libios disputándose el honor de haberle dado el tiro de gracia, empuñando la pistola dorada del dictador, desparramando su euforia ante el cadáver ensangrentado, fotografiándose con él: la moral de lo digital, del móvil. Me repugnaba el dictador hortera, con su coro de vírgenes-vaya usted a saber; pero estos tíos, incapaces de urdir una venganza digna, me repugnan otro tanto. ¿Diálogo de culturas con esta gente?

Segunda.- ETA anuncia el "cese definitivo de la violencia" o algo por el estilo y nos pone a todos en exposición para que vayamos confesando lo que nos parece su magnanimidad, para que echemos la lagrimita por los nuestros, cada cual por los suyos. Tú por el concejal, yo por mi amigo. Bueno, la lágrima es por todos, pero sobre todo por... y aquí el discurso y los pucheros. No sé si alguien me va a acusar de que me quedo en las formas, pero no importa: a mi no se me anuncia un "cese de la violencia" o lo que sea disfrazados de fantoche asusta-nenes en vísperas del Halloween. La voz los hace reconocibles, pero ellos prefieren dar la nota escondiéndose tras un disfraz que antes nos ponía los pelos de punta. Lo diré bien claro aunque suene vulgar: ¡Idos a la mierda! No arrancaréis de mí una sola lágrima y menos un aplauso, vosotros no.

2 comentarios:

La Flaca dijo...

No sé por qué hay que alegrarse cuando a uno le tuercen el brazo. Es verdad que no he vivido los años duros de ETA (aunque lo de 2006 sí lo vi de principio a fin), pero todos mis años, o casi, los he pasado en un sistema totalitario que se la pasa prometiendo en público y dando otra vuelta de tuerca en los despachos. El "ahora sí" lo tengo muy aprendido y no confío ni con un ¡AHORA SÍ! Ojalá, lo deseo de corazón, pero sería mejor ahorrarse los discursos y preguntar a ETA ¿Y ahora qué?

jmrwinthuysen dijo...

Los matones lo quieren todo y a la vez: constituirse en oprimidos y disparar en nucas, beneficiarse de la violencia y de su cese, ser convocados a dialogar y negociar, aparecer en las portadas de todos los medios..., y en las mentes de todos los ciudadanos. Me sumo a tu náusea.
Juan

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