jueves, 10 de mayo de 2012

Premio para Moneo



Rafael Moneo cumple 75 años el mismo día que recibe la noticia de que le ha sido otorgado el Premio Príncipe de Asturias 2012 de las Artes, porque su obra “serena y pulcra… enriquece los espacios urbanos” y porque “deja una huella propia en cada una de sus creaciones”, según el comunicado que se ha hecho llegar a los medios. Y luego la prensa pone de relieve obras muy señaladas como la ampliación del Museo del Prado y la Estación de Atocha en Madrid, el Kursaal en San Sebastián o el Museo de Arte Romano en Mérida. Busco con ansiedad entre sus realizaciones la remodelación del Mercado Grande en Ávila, pero nada, es inútil, lo dan por amortizado.
Me gusta la arquitectura de Moneo, no puedo negarlo. El Prado y, sobre todo, su libertad de envolver el Claustro de los Jerónimos en líneas clásicas impecables me parece un ejercicio brillante. La Estación de Atocha ha dejado de ser el escenario de la picaresca en blanco y negro de la posguerra. El Kursaal es un navío espléndido varado en el astillero urbano del paseo. Pero el Mercado Grande, con su edificio de terracota al que le sobran dos plantas, dos, es imperdonable. A cualquier artista se le puede ocurrir una parida, pero los arquitectos municipales y de la Junta, el alcalde y su concejal de Urbanismo, el baranda de Patrimonio, todos los responsables, en fin, de aquella actuación tienen nombre y apellidos. Se debería perpetuar su memoria grabando los nombres y los cargos en una placa que se colocara en la fachada o, al menos, en la parte trasera, la que presenta más dinamismo, para recordarlos siempre.
¡Enhorabuena a Rafael Moneo!, de verdad, por el premio; pero la visión a diario del edificio de El Grande, tan plano, tan vacío, tan inerte nos saca de quicio a muchos.

2 comentarios:

juan de la cruz471 dijo...

Yo no soy consciente de conocer mucha de la obra de Moneo. Recuerdo que alabaron mucho por el Museo de Mérida del que reconozco su buena integración, (dento de que la ciudad de Mérida s´lo debió ser bonita cuando era romana). Sin embargo esta arquitectura funcional que nos perpetró en Ávila es de lo más desintegrado que pueda imaginarse. Recuerdo con nostalgia cuando el Grande se convirtió en un balcón al Valle Amblés, pero aquello era demasiado bello para permanecer.
Yo no vivo en Ávila y no he asimilado ese edificio, me da urticaria pasar por ahí. Casi la misma rabia que viendo ese buque llamado Lienzo Norte. Aguien debería hacer una pintada en ese engendro que dijera "aquí yacen las vistas del otrora hermosísimo lienzo Norte"

Anónimo dijo...

No tienes ni idea juan de la cruz471. El Lienzo Norte es un lugar emblemático para la ciudad y desde luego queda mucho más elegante que el antiguo mercado de ganados. Es un escaparate de nuestra muralla al mundo...

Publicar un comentario