viernes, 30 de noviembre de 2012

Análisis sintáctico (Cuentos crueles)

El análisis sintáctico lo había salvado de muchos desórdenes. En la clase, ante los chicos, con la pizarra detrás como si fuera un firmamento por estrenar esperando la aparición de los cuerpos celestes, él se sentía un Dios Padre dirigiendo la minuta de la creación. «¿Tú cómo analizas, por cajas, por rayas o por árboles?»  Él analizaba por rayas y, al final, si el texto había sido extenso, se montaba una constelación de números unidos por enlaces que parecían una fórmula química. Estaba orgulloso de su oficio y de que sus alumnos salieran sabiendo rayar frases tan complejas como ¡No me digas!, ¿qué dices que te dijo?, dime. Ildefonso María ahora está a punto de jubilarse y su mujer, quince años más joven, no lo aguanta porque se pasa el día sometiendo a análisis cuanto ella dice. Dice «Foncho, alcánzame el chino, que no llego arriba». Y ahí lo tienes hablando solo Foncho vocativo, alcánzame el chino principal, alcanza verbo o núcleo del predicado si prefieres, el chino complemento directo y me indirecto, que no llego subordinada, que es el nexo y llego el verbo, los dos sujetos son elípticos, oración compuesta por subordinación adverbial causal. Y a ella se la llevan los demonios porque no se trata de una broma y sabe que es la antesala de algo que teme.
Una mañana ella explotó. Fue cuando Ildefonso se puso a analizar No pises la cocina hasta que no esté seco el suelo y ensayó poner la oración en pasiva que la cocina no sea pisada por ti… Entonces ella, al llegar al complemento agente, no pudo más, descolgó el teléfono y se le oyó decir «Richi, cariño, no lo aguanto un minuto más, pasa a recogerme, que me voy con lo puesto.» Y allí se quedó Ildefonso María analizando que tiene un valor causal tal vez consecutivo y en me voy, me es un pronominal.
El resto, en el psiquiátrico, analizando todo lo que le dice la monja: «Venga, Ildefonso, marranote, que te has vuelto a ensuciar», marranote es un complemento del vocativo y presenta un matiz afectivo en su forma aumentativa…

 

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Estupendo "micro", Jesús; irónico, sabio. Te mando un abrazo adelantado.
Juan Gracia Armendáriz

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