sábado, 28 de noviembre de 2015

Ocho apellidos catalanes... y ni uno más

Pues a mí, qué quieren que les diga, Ocho apellidos catalanes me aburrió. Nada que ver con los vascos. Tanta promoción para eso. La pareja de Amaia y Rafa (Clara Lago y Dani Rovira) con poca gracia, como actuando porque venga, va. La abuela Roser (Rosa Sardá), una mueca esperpéntica de Christiane en Good Bye, Lenin! Imposible no recordar aquella fábula. Berto Romero (lo suyo es la conversación) es Pau, un pijiprogre que por sí mismo justificaría el desfile de la Legión por las Ramblas. Y Belén Cuesta, me temo que sea el anzuelo para una posible repesca de apellidos en otros mares, quizás gallegos.


Lo mejor:  Karra Elejalde en el papel de Koldo y Carmen Machi en el de Merche; la sala con treinta o cuarenta espectadores, aquí en Ávila, donde ya es difícil superar la media docena en la primera sesión; y unas chicas en la última fila que se reían a destiempo, sospecho que con mensajes que les llegaban por wasap.

Puede ser que el jueves no tuviera yo el ánimo en clave de comedia, pero, por favor, basta de apellidos.
La historieta diferencial en clave catalana no funciona. Me divierten más las Telenotícies de TV3. Eso sí que es para troncharse.


Propongo una peli seria con Danny De Vito haciendo del honorable (¿?) Pujol. A lo mejor De Vito no quería.

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